Corrección platisma

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La corrección de platisma es la solución perfecta para rejuvenecer el contorno de tu cuello y recuperar la firmeza que deseas. Este procedimiento especializado se enfoca en tensar los músculos del cuello, eliminar la grasa no deseada y redistribuir la piel para lograr un perfil más definido y juvenil.

No te preocupes más por la flacidez que se forma con el paso del tiempo

Imagina verte al espejo y notar un cuello elegante y estilizado, libre de esas molestas bandas o pliegues. La corrección de platisma no solo mejora la apariencia del cuello, sino que también aporta armonía a tu rostro, destacando tu belleza natural de manera sutil pero impactante.

¡No esperes más para lucir un cuello más firme y joven! Con la corrección de platisma, te ayudaremos a redescubrir una versión mejorada de ti.

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Este tratamiento es ideal para quienes buscan resultados duraderos sin tener que recurrir a procedimientos más invasivos o extensos. Confía en nuestro equipo médico para brindarte una transformación que se verá natural y te hará sentir más joven, con la confianza de saber que has invertido en un cambio que realmente resalta tu atractivo.

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El platisma es un músculo superficial que se extiende desde la mandíbula hasta el pecho y, con el paso del tiempo, puede volverse más prominente, causando flacidez y la formación de bandas verticales en el cuello.

La corrección de platisma implica el tensado o la eliminación parcial de este músculo, así como la eliminación de exceso de grasa y piel en la zona del cuello. Este procedimiento puede realizarse de manera aislada o como parte de un lifting facial o de cuello más amplio, dependiendo de las necesidades específicas del paciente.

Reducción de flacidez y bandas visibles: Al tensar o remover el músculo platisma, se disminuye la flacidez y las bandas verticales que pueden aparecer en el cuello, proporcionando una apariencia más firme y suave.

Eliminación de exceso de piel y grasa: Además del tratamiento del platisma, se puede eliminar el exceso de piel y grasa acumulada en el cuello, lo que contribuye a un contorno más definido y estéticamente agradable.

Definición y contorno mejorados: Al redefinir los límites musculares y eliminar la flacidez, el cuello adquiere una línea más nítida y juvenil, mejorando la armonía con el resto de los rasgos faciales.

Resultados naturales y rejuvenecedores: Este procedimiento está diseñado para ofrecer resultados sutiles y naturales, realzando la apariencia del cuello sin cambios drásticos, lo que ayuda a que el rostro y el cuello luzcan más rejuvenecidos y equilibrados.

Si has notado flacidez en la piel del cuello o la aparición de bandas verticales prominentes, especialmente si estos cambios afectan tu confianza o autoestima, podrías ser un buen candidato para este procedimiento.

Aunque no hay una edad específica, los mejores candidatos suelen tener un grado moderado de flacidez y una piel con suficiente elasticidad para obtener buenos resultados.

Como con cualquier cirugía, es importante que goces de buena salud general. Esto significa no tener condiciones médicas graves que puedan complicar la cirugía o la recuperación.

Es fundamental tener expectativas realistas sobre los resultados. La corrección de platisma puede mejorar significativamente la apariencia del cuello, pero no detiene el proceso de envejecimiento.

La recuperación después de una corrección de platisma generalmente toma entre 1 y 2 semanas. Durante los primeros días, es común experimentar hinchazón, moretones y algo de malestar en la zona tratada. La mayoría de los pacientes pueden volver a sus actividades normales dentro de 10 a 14 días, aunque se recomienda evitar el ejercicio intenso y cualquier actividad que pueda aumentar la presión en el cuello durante al menos 4 a 6 semanas.

Es importante seguir las instrucciones médicas postoperatorias para asegurar una recuperación óptima y minimizar el riesgo de complicaciones. Esto puede incluir el uso de un vendaje compresivo, mantener la cabeza elevada, y evitar movimientos bruscos del cuello. Los resultados finales pueden apreciarse mejor después de varias semanas, una vez que la inflamación haya disminuido por completo.

La corrección de platisma mejora el contorno del cuello al tensar los músculos subyacentes y eliminar el exceso de piel, lo que resulta en un cuello más definido y una apariencia más juvenil. Los resultados inmediatos incluyen una reducción visible de la flacidez, una línea de mandíbula más nítida, y un perfil más esbelto.

Los resultados son, generalmente, duraderos. Aunque el proceso natural de envejecimiento continúa, la mayoría de los pacientes disfrutan de los beneficios estéticos de la corrección de platisma durante varios años, a menudo de 5 a 10 años o más, dependiendo de factores como la calidad de la piel, los hábitos de cuidado personal, y la exposición al sol. Es importante tener en cuenta que mantener un estilo de vida saludable y seguir las recomendaciones postoperatorias puede prolongar los resultados del procedimiento.

La corrección de platisma es un procedimiento seguro y eficaz, pero como toda cirugía, puede presentar algunos riesgos menores como hematomas, cicatrices leves o cambios temporales en la sensibilidad del cuello. Sin embargo, con un cirujano experto y siguiendo las indicaciones postoperatorias, estos efectos suelen ser mínimos y temporales, permitiéndote disfrutar de un contorno de cuello más firme y rejuvenecido con confianza.

Los fumadores pueden tener un mayor riesgo de complicaciones durante la cirugía y en la cicatrización. Si fumas, se te puede recomendar que dejes de hacerlo antes del procedimiento.

El tiempo de recuperación después de una corrección de platisma puede variar según varios factores, incluyendo la extensión del procedimiento, tu salud general y cómo sigas las instrucciones postoperatorias.

Durante los primeros días después de la cirugía, es fundamental descansar y evitar cualquier actividad extenuante. Es común experimentar hinchazón y moretones en la zona tratada. Estos síntomas deberían comenzar a mejorar después de la primera semana.

Después de unos días, puedes retomar actividades ligeras y no extenuantes, como caminar, siempre y cuando el médico lo apruebe.

La mayoría de las personas vuelven a sus actividades cotidianas y al trabajo no físico en una o dos semanas. Sin embargo, esto puede variar dependiendo de la naturaleza de tu trabajo y cómo te sientas.

Luego de dos semanas, aún es recomendable evitar el ejercicio físico intenso y actividades que puedan poner tensión en el área tratada.

Si tu recuperación va bien y el cirujano lo autoriza, puedes comenzar a reincorporar ejercicios moderados. Sin embargo, es importante evitar cualquier actividad que implique un esfuerzo significativo en el área del cuello y la mandíbula.

En general, la mayoría de las personas reanuda actividades físicas intensas y deportes aproximadamente 6 a 8 semanas después del procedimiento, dependiendo de cómo haya ido la recuperación.

Recuerda que estos tiempos son aproximados y que siempre debes seguir las recomendaciones y el plan de recuperación que te dé el médico.