El lifting facial es una de las cirugías estéticas más solicitadas para combatir los signos visibles del envejecimiento. Este procedimiento quirúrgico ayuda a restaurar la firmeza de la piel, reducir las arrugas y mejorar la apariencia general del rostro y el cuello. Sin embargo, para garantizar los mejores resultados y una recuperación óptima, es esencial prepararse adecuadamente antes de la cirugía. Conoce aquí, algunos hábitos importantes a adoptar.
Deja de fumar
El tabaquismo tiene un significativo impacto negativo en el proceso de cicatrización, ya que fumar reduce el flujo sanguíneo a la piel y puede aumentar el riesgo de complicaciones.
Fumar aumenta el riesgo de infecciones, necrosis de la piel y otros problemas postoperatorios. Al dejar de fumar, reduces significativamente estos riesgos.
La nicotina y otros químicos en los cigarrillos pueden interferir con la capacidad de tu piel para sanar. Dejar de fumar mejora la circulación sanguínea y, por ende, la cicatrización.
Por lo tanto, es fundamental dejar de fumar antes y después de la cirugía. Si necesitas ayuda para dejar el tabaco, considera métodos como terapias de reemplazo de nicotina, programas de cesación o apoyo de un profesional de la salud.
Evita el alcohol
El consumo de alcohol puede tener efectos adversos en la cirugía y la recuperación, ya que:
- Deshidrata la piel y afecta la capacidad del cuerpo para sanar adecuadamente. La deshidratación también puede contribuir a una recuperación más lenta y a la aparición de moretones.
- El alcohol aumenta el riesgo de sangrado durante y después de la cirugía. Esto puede complicar el proceso quirúrgico y prolongar el tiempo de recuperación.
Se recomienda abstenerse de alcohol al menos dos semanas antes de la cirugía. Si es posible, continúa evitando el alcohol durante el período de recuperación.
Modera el uso de medicamentos y suplementos
Algunos medicamentos y suplementos pueden interferir con la anestesia o aumentar el riesgo de complicaciones quirúrgicas. Por ello es importante que le facilites a tu médico una lista completa de todos los suplementos y medicamentos, tanto recetados como de venta libre, que tomas. Tu médico te indicará cuáles debes suspender y en qué momento.
Evita los anticoagulantes. Medicamentos como la aspirina, el ibuprofeno y otros anticoagulantes aumentan el riesgo de sangrado. Por eso es importante comentárselo al médico, quien decidirá si debes dejar de tomarlos y, en ese caso, te recomendará alternativas seguras para controlar el dolor o las molestias, si es necesario.
Mantén una dieta equilibrada
Una dieta adecuada es fundamental para una recuperación óptima. Por ello, incluye alimentos ricos en vitaminas C y E, zinc y proteínas. Estos nutrientes son esenciales para la reparación de tejidos y la producción de colágeno.
Por otra parte, las comidas procesadas y altas en grasas saturadas pueden afectar negativamente la salud de la piel. Por eso es importante optar por alimentos frescos y nutritivos.
Mantén una buena hidratación, bebiendo suficiente agua. Esto ayuda a mantener la elasticidad de la piel y facilita la recuperación.
Cuida tu piel y evita el sol
Preparar tu piel para la cirugía puede tener un impacto significativo en los resultados. Por eso, sigue una rutina de limpieza e hidratación suave, evitando productos que puedan irritar tu piel, como los exfoliantes fuertes o tratamientos agresivos.
Evita el sol, ya que la exposición a este puede dañar la piel y aumentar el riesgo de complicaciones. Aplícate un protector solar de amplio espectro con un alto factor de protección solar (SPF). Si es posible, evita la exposición directa al sol durante el período de recuperación. Usa sombreros y ropa protectora cuando estés al aire libre.
Mantén una rutina de ejercicios moderados
El ejercicio moderado puede ayudarte a mantener un peso saludable y mejorar tu estado general. Sin embargo, evita actividades que puedan causar lesiones o aumentar el riesgo de sangrado. Antes de realizar cualquier cambio en tu rutina de ejercicio, consulta con tu médico para asegurarte de que es seguro para ti.
Después de la cirugía, sigue las recomendaciones de tu cirujano sobre cuándo y cómo reanudar tu rutina de ejercicio.

Planifica tu recuperación
Asegúrate de tener tiempo suficiente para recuperarte. El lifting facial puede requerir un período de reposo, así que planifica en consecuencia, ya que la recuperación es una parte crucial del proceso.
Prepara tu hogar para que sea cómodo durante la recuperación. Asegúrate de tener todo lo que necesitas al alcance de la mano, incluyendo medicamentos, alimentos fáciles de preparar y artículos de cuidado personal.
Considera tener a alguien que te ayude durante los primeros días después de la cirugía. Esto puede ser útil para tareas como la preparación de comidas y el transporte.

Prepararse adecuadamente para un lifting facial es esencial para asegurar una recuperación exitosa y obtener los mejores resultados posibles.
Como cada persona es única, es crucial adaptar estos consejos a tus necesidades individuales y a las recomendaciones de tu equipo médico. Con la preparación adecuada, puedes dar el primer paso hacia una apariencia rejuvenecida y un bienestar general mejorado.
Antes de la intervención quirúrgica, hazle todas las preguntas al cirujano plástico y comprende el procedimiento en detalle. Plantea tus expectativas y aborda cualquier preocupación que puedas tener sobre la técnica, el tiempo de recuperación, los riesgos y los cuidados postoperatorios. Cuanto más informado estés, mejor podrás prepararte para el lifting facial.
